
Piedras. Verdes piedras que emiten luz. Ella sostiene. Y encadenadas una con otra ella miente. Corporalmente miente. Dice deseo. Con palabras mudas me ama y con movimientos falsos me ata. Me ata a ella. Y esas piedras verdes ocultan su verdad. Son la superficie de una piel falaz. Y ella sonríe de vez en cuando y me invoca. Me invoca como si fuese vapor. Quiere que me haga materia y que sienta, que sienta lo que ella no siente ni sentirá. Y mueve las piedras hacia abajo, hacia arriba. Y me hiela la vista. Piedras verdes color víbora. Y ella encadena y lo sabe hacer. Y soy prisionero y no puedo ver bien. Vapor, ella me dice. Vapor me dice cuando me condena con su piel. Y ella solo cautiva y envenena. Me tira al río y me ahogo en ella. Busco piedras verdes y muero.
Muero.
Sin resistencia.