...
Y es león dormido y espera pacientemente que alguien se le acerque. Que le jalen la melena sin temor. Un amor. Que de un mordisco pueda jugar a ser Dios con el adiós. Y no sabe por dentro que no es bueno para las despedidas. Que quisiera despedirse, despedirla, que quisiera poner fin por fin a la existencia del otro perteneciente a un mundo que sólo cree para él. Y ese león no sabe. Cree saber y juega al azar. Utiliza los dados. No da pasos firmes porque la única vez que estuvo a punto de hacerlo sintió miedo y prefirió ser fierro oxidado a que valerse de aceite para no chirriar. Y esa falta de aceite le hace sentir como león de metal. Una carcocha que duerme y no sabe rugir. No tiene motor dentro y las garras que sobresalen de sus patas no son más temerarias ni peligrosas para quien lo quiera intimidar. ¿Intimidar? Y el recuerdo del aceite que alguna vez tuvo aún huele en su cabellera. Y lo percibe. Y la siente. Y se recuesta sobre el césped para poder olvidar. Para olvidar lo que tuvo y lo que nunca tendrá.
Y es león dormido y espera pacientemente que alguien se le acerque. Que le jalen la melena sin temor. Un amor. Que de un mordisco pueda jugar a ser Dios con el adiós. Y no sabe por dentro que no es bueno para las despedidas. Que quisiera despedirse, despedirla, que quisiera poner fin por fin a la existencia del otro perteneciente a un mundo que sólo cree para él. Y ese león no sabe. Cree saber y juega al azar. Utiliza los dados. No da pasos firmes porque la única vez que estuvo a punto de hacerlo sintió miedo y prefirió ser fierro oxidado a que valerse de aceite para no chirriar. Y esa falta de aceite le hace sentir como león de metal. Una carcocha que duerme y no sabe rugir. No tiene motor dentro y las garras que sobresalen de sus patas no son más temerarias ni peligrosas para quien lo quiera intimidar. ¿Intimidar? Y el recuerdo del aceite que alguna vez tuvo aún huele en su cabellera. Y lo percibe. Y la siente. Y se recuesta sobre el césped para poder olvidar. Para olvidar lo que tuvo y lo que nunca tendrá.