miércoles, 12 de agosto de 2009

+ desaparéceme +

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...y ven conmigo...
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domingo, 7 de junio de 2009

+ un sueño +

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Estábamos en la playa caminando por el acantilado. No existían hoteles ni centros comerciales, solo olor a mar y neblina, y algunos pequeños torbellinos que iban y venían alrededor. Minutos antes tu caminabas solo por unas tiendas lejanas. Entre el tumulto de gente me viste de espaldas. Dices que me estaba probando la ropa. Que nos vimos. Y que nos fuimos del lugar como si nunca hubiésemos terminado. Te pregunté cómo me quedaba lo que llevaba puesto. Te reiste porque de pronto te sentiste como un chiquillo de quince años. Luego tus pupilas se impregnaron a lo lejos con las mías. Que lo que llevaba puesto me quedaba muy bonito. Que por qué desapareciste, que por qué no me llamaste? (te pregunté, me preguntaste). Que el viento se llevó los días y los meses como granitos de arena. Que ya no puedo escucharte. O que solo fue un sueño. Pasado. O que ya salté del acantilado. Hace poco, hace mucho. Hoy.
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sábado, 23 de mayo de 2009

+ D +

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ese lugar. ese día. esa hora.

(te quiero)
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jueves, 5 de marzo de 2009

+ unos y otros +

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(un espacio para la imagen que nunca existirá)

A veces divagas un poco con lo que dices. Tienes un panorama claro de lo que sucede pero respondes difusamente lo que se te pregunta. No te interesa ahondar más. Y te sientes perdido en el mar de la perfección y en el río que lo intenta ser. En la fábrica todos ensamblan las piezas como lo dice el manual. Tu te quedas de pie mirando las piezas. Pensando. ¿Es esto trascendental?...

La gente de al lado te mira con horror por tu inacción. Miran la pieza que tienes en tu mano sin ensamblar. Luego te miran a ti, con desaprobación. Pensando tal vez, que tan solo te deberían despedir.

Y en la fábrica los títeres salen y entran y te saludan con un gesto de cordialidad. Socializan contigo a la hora del almuerzo. Hablan del ensamblaje y lo hacen ver como un tema de coyuntura. Que los tornillos no deberían ser azules, que en Holanda ya se tiene un sindicato y un grupo de empleados que planean protestar. Se acaba el almuerzo y se despiden con educación. Al ponerse los guantes, piensan que tal vez mañana te despediran y que más da.

Llegas a casa y tu esposa no está. En su lugar, te espera un hombre enternado en la puerta. Un abogado. Te dice que tu mujer quiere el divorcio y que será mejor que contrates a alguien para no salir trasquilado. Pensaste que como no tienes dinero tú mismo enfretarías el proceso.

Pero en el camino te perdiste y me encontraste.
"Quiero saber como se tramita un divorcio" me dijiste
Y yo te respondí que no lo sabía, que me importaba un carajo.
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lunes, 5 de enero de 2009

+ a ti +

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como peces en una misma pecera
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